Una formación orientada a comprender el envejecimiento, las demencias y el deterioro cognitivo desde una mirada gerontológica aplicada, centrada en la autonomía, la dignidad, la participación y la calidad de vida de las personas mayores.
A lo largo del curso se trabajan herramientas para reconocer señales de alerta, diferenciar cambios esperables del envejecimiento de situaciones que requieren mayor atención y acompañar procesos de pérdida progresiva de autonomía, ajustando los apoyos a las necesidades de cada persona.
La propuesta profundiza en demencias, enfermedad de Alzheimer, Parkinson y otros procesos de deterioro cognitivo, incorporando recursos para intervenir en dificultades de memoria, orientación, comunicación, conducta, rutinas y actividades de la vida diaria. También se desarrollan estrategias de estimulación cognitiva y actividades significativas adaptadas a cada situación.
Además, se abordan problemáticas vinculadas a la sobrecarga de cuidadores y familias, el buen trato y la prevención del maltrato, la soledad, el duelo, la depresión y el riesgo emocional en la vejez, integrando criterios para construir planes de acompañamiento responsables y respetuosos de los límites del rol.


