Una formación orientada a desarrollar herramientas para acompañar a personas con enfermedades avanzadas y en cuidados paliativos, desde una perspectiva centrada en la dignidad, el confort, la autonomía posible y el respeto por las necesidades de cada momento del proceso.
A lo largo del curso se trabajan criterios para intervenir en la vida cotidiana, reconocer cambios relevantes, acompañar el impacto emocional de la enfermedad y adaptar los apoyos a distintos contextos como el domicilio, la internación o las instituciones, diferenciando siempre el acompañamiento de las decisiones clínicas que corresponden al equipo tratante.
La propuesta también profundiza en comunicación terapéutica, acompañamiento de familias sobrecargadas, manejo de silencios y conversaciones difíciles, miedo, tristeza, desamparo y sufrimiento existencial, incorporando recursos para sostener la presencia sin invadir ni ofrecer respuestas que excedan el propio rol.
Además, se desarrollan herramientas para acompañar los últimos días de vida, el fallecimiento, el duelo anticipado y el cierre del proceso, contemplando tanto las necesidades de la persona y su entorno como el impacto emocional en quien acompaña, con especial atención a la prevención de la sobreimplicación, la fatiga por compasión y el desgaste profesional.


