Una formación orientada a desarrollar herramientas concretas para el cuidado cotidiano de personas mayores, desde una perspectiva centrada en la dignidad, la autonomía posible, el buen trato y el respeto por los límites del rol del cuidador.
A lo largo del curso se trabajan criterios para acompañar distintos niveles de dependencia y asistir de manera segura en actividades de la vida diaria, incorporando recursos para higiene y confort, cuidado de la piel, prevención de infecciones, movilidad, traslados y prevención de caídas, cuidando tanto a la persona mayor como a quien brinda la asistencia.
La propuesta también aborda la alimentación e hidratación, la eliminación e incontinencia y el acompañamiento de la medicación indicada, junto con herramientas para reconocer cambios y signos de alerta, registrar información relevante y comunicar oportunamente a familiares, instituciones o profesionales.
Además, se desarrollan estrategias para acompañar a personas con deterioro cognitivo y demencias, intervenir ante situaciones frecuentes de resistencia, desorientación o agitación y brindar cuidados en contextos de enfermedad avanzada. Se incorpora también el autocuidado del cuidador, la prevención de la sobrecarga y la construcción de planes de asistencia ajustados a las necesidades y posibilidades de cada persona.


