Una formación orientada a comprender las principales manifestaciones de malestar psicológico y conductual en niños, niñas y adolescentes, integrando una mirada clínica, evolutiva y contextual.
A lo largo del curso se trabajan herramientas para diferenciar conductas esperables, señales de alarma y situaciones de riesgo, abordando problemáticas frecuentes como ansiedad, depresión, TOC, trauma, TDAH, oposición, desregulación emocional y dificultades vinculadas al neurodesarrollo.
La propuesta también profundiza en situaciones propias de la adolescencia, como los cambios en la identidad y los vínculos, el uso de tecnologías, los consumos, las autolesiones y la ideación suicida, incorporando criterios para la observación, el abordaje inicial, la construcción de apoyos y la articulación con familias, instituciones y equipos profesionales.
El objetivo es brindar una lectura integral de cada situación y herramientas para acompañar con mayor criterio, reconociendo siempre los alcances y límites del propio rol.


