Gerontología y Cuidados

Suicidio en adultos mayores: factores de riesgo y prevención

16 de enero de 2026 · Editorial · Por Téc. AT Verónica Serafini

La depresión en la vejez no debe ignorarse: Verónica Serafini explica qué factores de riesgo y cambios vitales pueden llevar a una crisis en esta etapa.

Hombre mayor pensativo y abatido, con la mano apoyada en la mejilla

Existe una depresión asociada a la vejez que no puede ni debe ser ignorada. El suicidio en las personas mayores es un tema difícil, pero real, y resulta fundamental prestar atención a las causas que pueden llevar a esta decisión. En el siguiente video, la docente Verónica Serafini nos explica cuáles son estos factores de riesgo y qué cambios vitales pueden generar crisis y malestares profundos en los adultos mayores, pudiendo, en algunos casos, derivar en conductas suicidas.

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Qué cambios aumentan el riesgo en la vejez

Después de los 65 años, el riesgo de suicidio aumenta, en buena parte por los cambios que trae esta etapa de la vida:


  • La aparición de enfermedades y la pérdida de funciones: la vista, la audición, la movilidad, el control de esfínteres.
  • La jubilación y la sensación de haber dejado de ser útil.
  • La dependencia de otros para actividades cotidianas, como ir al médico o sostener un tratamiento.
  • La brecha generacional y las dificultades para comunicarse.
  • La muerte de personas cercanas, como la pareja, amigos o incluso hijos.
  • Una nueva conciencia de la propia muerte y la pérdida de sentido.

Qué cambios aumentan el riesgo en la vejez

Después de los 65 años, el riesgo de suicidio aumenta, en buena parte por los cambios que trae esta etapa de la vida:


  • La aparición de enfermedades y la pérdida de funciones: la vista, la audición, la movilidad, el control de esfínteres.
  • La jubilación y la sensación de haber dejado de ser útil.
  • La dependencia de otros para actividades cotidianas, como ir al médico o sostener un tratamiento.
  • La brecha generacional y las dificultades para comunicarse.
  • La muerte de personas cercanas, como la pareja, amigos o incluso hijos.
  • Una nueva conciencia de la propia muerte y la pérdida de sentido.

La depresión, el factor más importante

La depresión es el factor de riesgo más importante. No es una parte normal del envejecimiento, pero en la vejez muchas veces pasa desapercibida: muchas personas mayores no logran registrar o expresar lo que les pasa, y su entorno lo atribuye a «cosas de la edad».

La depresión, el factor más importante

La depresión es el factor de riesgo más importante. No es una parte normal del envejecimiento, pero en la vejez muchas veces pasa desapercibida: muchas personas mayores no logran registrar o expresar lo que les pasa, y su entorno lo atribuye a «cosas de la edad».

Señales a las que prestar atención

  • Pérdida total del interés o abandono de actividades.
  • Abandono de los controles médicos o rechazo a recibir ayuda.
  • Sentimientos de culpa o de desesperanza.
  • Baja autoestima y rigidez en la forma de pensar.
  • Aislamiento, sobre todo en hombres que viven solos o con poco apoyo familiar y social.
  • Aparición o progresión de enfermedades crónicas.
  • Consumo excesivo de alcohol.
  • Duelos recientes, problemas económicos o dificultades de movilidad.
  • Antecedentes de intentos de suicidio, propios o en la familia.

Señales a las que prestar atención

  • Pérdida total del interés o abandono de actividades.
  • Abandono de los controles médicos o rechazo a recibir ayuda.
  • Sentimientos de culpa o de desesperanza.
  • Baja autoestima y rigidez en la forma de pensar.
  • Aislamiento, sobre todo en hombres que viven solos o con poco apoyo familiar y social.
  • Aparición o progresión de enfermedades crónicas.
  • Consumo excesivo de alcohol.
  • Duelos recientes, problemas económicos o dificultades de movilidad.
  • Antecedentes de intentos de suicidio, propios o en la familia.

Cómo acompañar

Ante estas señales, es importante una evaluación integral que incluya los aspectos cognitivos y emocionales, y que permita ver en qué situación está la persona: si necesita acompañamiento, si es independiente con algunos apoyos o si requiere tratamiento y rehabilitación. A partir de ahí se pueden pensar las intervenciones que cubran esa vulnerabilidad.

<p>La prevención también pasa por promover el envejecimiento activo: que las personas mayores puedan seguir desarrollando sus capacidades y participando en la vida social, cultural y comunitaria, y no solo mantenerse activas física o económicamente. Sentirse parte es una de las mejores protecciones.</p>

Cómo acompañar

Ante estas señales, es importante una evaluación integral que incluya los aspectos cognitivos y emocionales, y que permita ver en qué situación está la persona: si necesita acompañamiento, si es independiente con algunos apoyos o si requiere tratamiento y rehabilitación. A partir de ahí se pueden pensar las intervenciones que cubran esa vulnerabilidad.

<p>La prevención también pasa por promover el envejecimiento activo: que las personas mayores puedan seguir desarrollando sus capacidades y participando en la vida social, cultural y comunitaria, y no solo mantenerse activas física o económicamente. Sentirse parte es una de las mejores protecciones.</p>

<p><strong>Si estás atravesando un momento difícil o pensás en el suicidio, no estás solo. Pedí ayuda:</strong> </p><ul dir="ltr"> <li>Centro de Asistencia al Suicida: 135 (gratuita desde CABA y Gran Buenos Aires) o 0800 345 1435 (desde todo el país).</li> <li>Línea nacional de salud mental: 0800 999 0091.</li> <li><br></li><li>Ante una emergencia: 911 o la guardia del hospital más cercano.</li> <li><br></li><li>Si estás en otro país: encontrá la línea de ayuda de tu país en <a href="https://findahelpline.com/es-ES" target="_blank" rel="noopener noreferrer">findahelpline.com</a> (en español), o comunicate con el número de emergencias local.</li></ul><p></p>