Autismo y Discapacidad

Acompañar la llegada de un diagnóstico

17 de septiembre de 2025 · Editorial · Por Lic Mariana Yuvone

Recibir el diagnóstico de discapacidad de un hijo transforma a toda la familia. Mariana Yuvone cuenta cómo se vive ese proceso y qué recursos ayudan.

Hombre con dos niños, uno en silla de ruedas, conversando con una profesional en un consultorio

Recibir el diagnóstico de una discapacidad en un hijo es un momento que transforma a toda la familia. Surgen emociones, miedos, preguntas y también nuevos caminos de acompañamiento y aprendizaje. En este video, la Lic. Mariana Yuvone nos cuenta cómo viven las familias ese proceso y qué recursos pueden ayudarlas a transitarlo.

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Un hijo distinto del que se esperaba

El nacimiento de un hijo con discapacidad, o la sospecha de que un chico tiene un trastorno del neurodesarrollo, es algo inesperado que rompe las expectativas de cualquier familia. Ese hijo no es el que la familia había imaginado y esperado: es otro niño, con otras características, al que hay que conocer y aceptar. Desde la psicología, este proceso se entiende como una crisis y como un duelo: el duelo por el hijo que no fue, para poder aceptar al hijo que es.

Un hijo distinto del que se esperaba

El nacimiento de un hijo con discapacidad, o la sospecha de que un chico tiene un trastorno del neurodesarrollo, es algo inesperado que rompe las expectativas de cualquier familia. Ese hijo no es el que la familia había imaginado y esperado: es otro niño, con otras características, al que hay que conocer y aceptar. Desde la psicología, este proceso se entiende como una crisis y como un duelo: el duelo por el hijo que no fue, para poder aceptar al hijo que es.

Las etapas del proceso

Como todo duelo, tiene distintas etapas, y cada familia, y cada integrante de la familia, las transita a su propio tiempo:


  • El impacto: la sensación de no poder creerlo.
  • La negación: «no puede ser», «seguro que el profesional se equivocó».
  • La culpa, el enojo y la tristeza: muchas familias se preguntan qué hicieron mal o en qué se equivocaron.
  • La aceptación y la adaptación a la nueva realidad.

<p>Llegar a esta última etapa es fundamental, porque es lo que permite intervenir. Cuando una familia queda detenida en la negación o en el enojo, suele costarle comprometerse con el tratamiento: falta, abandona, va y viene, y eso dificulta los avances del chico.</p>

Las etapas del proceso

Como todo duelo, tiene distintas etapas, y cada familia, y cada integrante de la familia, las transita a su propio tiempo:


  • El impacto: la sensación de no poder creerlo.
  • La negación: «no puede ser», «seguro que el profesional se equivocó».
  • La culpa, el enojo y la tristeza: muchas familias se preguntan qué hicieron mal o en qué se equivocaron.
  • La aceptación y la adaptación a la nueva realidad.

<p>Llegar a esta última etapa es fundamental, porque es lo que permite intervenir. Cuando una familia queda detenida en la negación o en el enojo, suele costarle comprometerse con el tratamiento: falta, abandona, va y viene, y eso dificulta los avances del chico.</p>

Qué necesita la familia de los profesionales

Quienes acompañan a una familia en este momento tienen que prestar atención a en qué etapa del proceso se encuentra. Una familia que acaba de recibir un diagnóstico está muy angustiada y va a confiar mucho en la palabra del profesional. Muchas veces les dieron el diagnóstico y poco más: no entienden qué pasa, qué necesita su hijo, y sienten miedo ante un futuro incierto.


<ul dir="ltr"><li><strong>Empatía y respeto:</strong> sostener a la familia en su angustia.</li> <li><strong>Información clara y comprensible</strong> sobre lo que le pasa a su hijo y lo que necesita.</li> <li><strong>Explicar el propio rol:</strong> qué va a hacer el profesional y cuál es su función.</li> <li><strong>Mantener la distancia profesional:</strong> sobre todo cuando se trabaja en la casa, es habitual que los padres cuenten sus cosas o inviten un mate. No está mal, pero el profesional no es un amigo de la familia: está ahí para trabajar con el chico y mejorar su calidad de vida, y ese rol hay que cuidarlo.</li></ul>

Qué necesita la familia de los profesionales

Quienes acompañan a una familia en este momento tienen que prestar atención a en qué etapa del proceso se encuentra. Una familia que acaba de recibir un diagnóstico está muy angustiada y va a confiar mucho en la palabra del profesional. Muchas veces les dieron el diagnóstico y poco más: no entienden qué pasa, qué necesita su hijo, y sienten miedo ante un futuro incierto.


<ul dir="ltr"><li><strong>Empatía y respeto:</strong> sostener a la familia en su angustia.</li> <li><strong>Información clara y comprensible</strong> sobre lo que le pasa a su hijo y lo que necesita.</li> <li><strong>Explicar el propio rol:</strong> qué va a hacer el profesional y cuál es su función.</li> <li><strong>Mantener la distancia profesional:</strong> sobre todo cuando se trabaja en la casa, es habitual que los padres cuenten sus cosas o inviten un mate. No está mal, pero el profesional no es un amigo de la familia: está ahí para trabajar con el chico y mejorar su calidad de vida, y ese rol hay que cuidarlo.</li></ul>