Acompañar la llegada de un diagnóstico
Recibir el diagnóstico de discapacidad de un hijo transforma a toda la familia. Mariana Yuvone cuenta cómo se vive ese proceso y qué recursos ayudan.

Recibir el diagnóstico de una discapacidad en un hijo es un momento que transforma a toda la familia. Surgen emociones, miedos, preguntas y también nuevos caminos de acompañamiento y aprendizaje. En este video, la Lic. Mariana Yuvone nos cuenta cómo viven las familias ese proceso y qué recursos pueden ayudarlas a transitarlo.
Un hijo distinto del que se esperaba
El nacimiento de un hijo con discapacidad, o la sospecha de que un chico tiene un trastorno del neurodesarrollo, es algo inesperado que rompe las expectativas de cualquier familia. Ese hijo no es el que la familia había imaginado y esperado: es otro niño, con otras características, al que hay que conocer y aceptar. Desde la psicología, este proceso se entiende como una crisis y como un duelo: el duelo por el hijo que no fue, para poder aceptar al hijo que es.
Un hijo distinto del que se esperaba
El nacimiento de un hijo con discapacidad, o la sospecha de que un chico tiene un trastorno del neurodesarrollo, es algo inesperado que rompe las expectativas de cualquier familia. Ese hijo no es el que la familia había imaginado y esperado: es otro niño, con otras características, al que hay que conocer y aceptar. Desde la psicología, este proceso se entiende como una crisis y como un duelo: el duelo por el hijo que no fue, para poder aceptar al hijo que es.
Las etapas del proceso
Como todo duelo, tiene distintas etapas, y cada familia, y cada integrante de la familia, las transita a su propio tiempo:
- El impacto: la sensación de no poder creerlo.
- La negación: «no puede ser», «seguro que el profesional se equivocó».
- La culpa, el enojo y la tristeza: muchas familias se preguntan qué hicieron mal o en qué se equivocaron.
- La aceptación y la adaptación a la nueva realidad.
<p>Llegar a esta última etapa es fundamental, porque es lo que permite intervenir. Cuando una familia queda detenida en la negación o en el enojo, suele costarle comprometerse con el tratamiento: falta, abandona, va y viene, y eso dificulta los avances del chico.</p>
Las etapas del proceso
Como todo duelo, tiene distintas etapas, y cada familia, y cada integrante de la familia, las transita a su propio tiempo:
- El impacto: la sensación de no poder creerlo.
- La negación: «no puede ser», «seguro que el profesional se equivocó».
- La culpa, el enojo y la tristeza: muchas familias se preguntan qué hicieron mal o en qué se equivocaron.
- La aceptación y la adaptación a la nueva realidad.
<p>Llegar a esta última etapa es fundamental, porque es lo que permite intervenir. Cuando una familia queda detenida en la negación o en el enojo, suele costarle comprometerse con el tratamiento: falta, abandona, va y viene, y eso dificulta los avances del chico.</p>
Qué necesita la familia de los profesionales
Quienes acompañan a una familia en este momento tienen que prestar atención a en qué etapa del proceso se encuentra. Una familia que acaba de recibir un diagnóstico está muy angustiada y va a confiar mucho en la palabra del profesional. Muchas veces les dieron el diagnóstico y poco más: no entienden qué pasa, qué necesita su hijo, y sienten miedo ante un futuro incierto.
<ul dir="ltr"><li><strong>Empatía y respeto:</strong> sostener a la familia en su angustia.</li> <li><strong>Información clara y comprensible</strong> sobre lo que le pasa a su hijo y lo que necesita.</li> <li><strong>Explicar el propio rol:</strong> qué va a hacer el profesional y cuál es su función.</li> <li><strong>Mantener la distancia profesional:</strong> sobre todo cuando se trabaja en la casa, es habitual que los padres cuenten sus cosas o inviten un mate. No está mal, pero el profesional no es un amigo de la familia: está ahí para trabajar con el chico y mejorar su calidad de vida, y ese rol hay que cuidarlo.</li></ul>
Qué necesita la familia de los profesionales
Quienes acompañan a una familia en este momento tienen que prestar atención a en qué etapa del proceso se encuentra. Una familia que acaba de recibir un diagnóstico está muy angustiada y va a confiar mucho en la palabra del profesional. Muchas veces les dieron el diagnóstico y poco más: no entienden qué pasa, qué necesita su hijo, y sienten miedo ante un futuro incierto.
<ul dir="ltr"><li><strong>Empatía y respeto:</strong> sostener a la familia en su angustia.</li> <li><strong>Información clara y comprensible</strong> sobre lo que le pasa a su hijo y lo que necesita.</li> <li><strong>Explicar el propio rol:</strong> qué va a hacer el profesional y cuál es su función.</li> <li><strong>Mantener la distancia profesional:</strong> sobre todo cuando se trabaja en la casa, es habitual que los padres cuenten sus cosas o inviten un mate. No está mal, pero el profesional no es un amigo de la familia: está ahí para trabajar con el chico y mejorar su calidad de vida, y ese rol hay que cuidarlo.</li></ul>