Una formación orientada a incorporar herramientas de inteligencia artificial a la práctica profesional con criterio, seguridad y capacidad de revisión, evitando depender de una única plataforma o utilizar estos recursos por prueba y error.
A lo largo del curso se trabajan criterios para elegir qué tipo de herramienta utilizar según la tarea, evaluar nuevas opciones, configurar pedidos con mayor precisión y revisar la calidad de las respuestas obtenidas. También se desarrollan estrategias para buscar evidencia, verificar fuentes y diferenciar información respaldada de respuestas convincentes pero incorrectas o insuficientes.
La propuesta profundiza en el uso de IA para producir y adaptar materiales profesionales, trabajar sobre documentos, organizar tareas y automatizar procesos repetitivos, incorporando criterios de privacidad, anonimización, permisos, seguridad y resguardo de la información profesional.
Además, se aborda una situación cada vez más presente en la práctica terapéutica: pacientes que recurren a herramientas de IA para hablar sobre lo que les ocurre, interpretar experiencias o tomar decisiones. Se desarrollan criterios para comprender qué función cumple ese uso, trabajar con conclusiones producidas por IA y diferenciar usos complementarios de aquellos que comienzan a sustituir vínculos, tratamiento o decisiones que requieren intervención profesional.


