Grooming: el abuso que entra por la pantalla
El grooming no empieza en una esquina oscura, sino en un chat. Cómo opera el acosador, qué señales mirar y qué hacer para proteger a chicos y adolescentes.

El grooming no empieza en una esquina oscura, sino en un chat. Llamamos grooming al acoso sexual virtual ejercido por un adulto hacia un menor de edad. El adulto suele fingir ser de la misma edad que el menor para ganarse su confianza, manipularlo y obtener fotos, videos o un encuentro físico. Puede comenzar con conversaciones aparentemente inocentes, pero detrás hay un plan calculado. El error más común es subestimar la habilidad del agresor para detectar y explotar las vulnerabilidades de cada chico.
El anzuelo emocional
El acosador se infiltra en el mundo del menor imitando sus gustos, su forma de hablar y sus intereses: «vos mirás tal programa, yo también», «me encanta la misma música que vos». Esa falsa coincidencia abre la puerta a charlas cada vez más íntimas, hasta que aparece la solicitud de material sexual. Y aunque cualquier niño o adolescente puede ser víctima, el riesgo aumenta cuando el entorno digital es su principal espacio de socialización. Horas frente a la pantalla sin supervisión o la búsqueda de afecto y validación en internet crean un terreno fértil para que un desconocido logre establecer un vínculo rápido y de aparente confianza.
<p>Una vez que consigue una foto o un video, comienza el chantaje: «mostrame más o les muestro esto a tus amigos». El objetivo puede ser obtener más contenido o concretar un encuentro presencial.</p>
La huella digital no se borra
Todo lo que se comparte en redes o chats puede terminar siendo público, incluso si se borra. Por eso es clave enseñar a niñas, niños y adolescentes a configurar la privacidad, evitar publicar datos personales (nombre completo, escuela, dirección) y tomar conciencia antes de compartir. En Argentina, el grooming es delito desde 2013 (Ley 26.904, que incorporó el artículo 131 al Código Penal) y puede estar vinculado al abuso sexual infantil e incluso a redes de explotación sexual.
La clave: adultos presentes
Instalar antivirus o programas de control parental ayuda, pero no alcanza. El factor más importante es la presencia activa de adultos responsables: saber qué miran, con quiénes hablan y qué redes usan. La Educación Sexual Integral (ESI) es clave para que aprendan sobre consentimiento, respeto y cuidado online. Hablar de grooming no es hablar solo de sexualidad: es dar herramientas para detectar y frenar situaciones de manipulación.
Medidas concretas:
- Supervisar el uso de redes y dispositivos.
- Mantener un diálogo abierto y sin juicios.
- Evitar que compartan datos personales o ubicación.
- Revisar el contenido de videos y juegos (incluso en los infantiles pueden insertarse escenas de violencia o sexualidad).
- Ante una sospecha, guardar todas las pruebas sin borrar las conversaciones ni responderle al acosador, y hacer la denuncia.
Contención y acompañamiento
Al detectarse un caso, la reacción inmediata suele estar cargada de enojo o culpa. Pero es fundamental no responsabilizar al menor ni a la familia. Lo prioritario es brindar contención: escuchar, creer en su relato, asegurarle que no está solo y que hay adultos que lo van a proteger. Luego, buscar ayuda profesional y seguir los pasos legales correspondientes. La recuperación emocional es tan importante como la denuncia, y se logra con apoyo sostenido, no con castigos ni silencios.
<p>El grooming no se combate solo con filtros y contraseñas. Se combate con presencia, escucha y diálogo. Que los chicos sepan que pueden contar lo que les pasa sin miedo es la mejor barrera contra un abuso que, aunque se inicie en una pantalla, puede marcar para siempre la vida real.</p>
<p dir="ltr"><strong>¿Dónde pedir ayuda o denunciar?</strong></p><p dir="ltr"><br></p> <ul dir="ltr"> <li><strong>Línea 137 (opción 1) o WhatsApp 11 3133-1000:</strong> si sabés o sospechás que un chico es víctima de grooming. Es gratuita, atiende las 24 horas y acompaña hasta hacer la denuncia.</li> <li><strong>Línea 102:</strong> atención gratuita y confidencial sobre los derechos de niñas, niños y adolescentes, las 24 horas, en todo el país.</li> <li><strong>Denuncia:</strong> en la fiscalía o comisaría más cercana. En CABA, también en la Unidad Fiscal Especializada en Ciberdelincuencia (UFECI): (011) 5071-0040.</li> <li><strong>Ante una emergencia:</strong> 911.</li> </ul> <p dir="ltr"><strong><br></strong></p><p dir="ltr"><strong>Antes de denunciar:</strong> no bloquees ni reportes el perfil del acosador, no lo enfrentes y guardá capturas de todas las conversaciones. Son las pruebas de la investigación.</p> <p dir="ltr"><br></p>