Causas de las psicopatologías graves
¿Por qué aparece un trastorno mental grave? No hay una causa única: Mariana Yuvone explica cómo se combinan genética, historia de vida y contexto.

«¿Por qué me pasa esto?», «¿por qué a mi hijo?», «¿por qué a mi hermano?». Son las preguntas más frecuentes cuando aparece un trastorno mental grave, como la esquizofrenia, el trastorno bipolar o el trastorno límite de la personalidad. La respuesta, en la mayoría de los casos, no es simple: no hay una única causa. En este fragmento de la charla introductoria sobre psicopatologías graves de Asociación PSI, la Lic. Mariana Yuvone explica cómo se combinan distintos factores y por qué conocerlos ayuda a pensar qué hacer.
Factores Biológicos
La genética tiene un peso importante. Trastornos como la esquizofrenia y el trastorno bipolar tienen un componente hereditario: tener un familiar directo con el diagnóstico aumenta el riesgo, aunque no lo determina. A eso se suman alteraciones en el funcionamiento de ciertos sistemas químicos del cerebro o del sistema hormonal, que en algunos casos pueden tener un papel más visible que en otros.
<p>Lo biológico no empieza con el nacimiento. Durante el embarazo, el consumo de alcohol u otras sustancias, o la exposición a tóxicos ambientales, puede afectar el desarrollo del cerebro. Y después del nacimiento, un traumatismo, una complicación en el parto o la desnutrición en los primeros años también pueden dejar una huella.</p>
No hay una causa única
No cualquier persona desarrolla una esquizofrenia ni cualquier persona se vuelve adicta a una sustancia. Algunas personas desarrollan un trastorno de ansiedad; otras, un trastorno depresivo; otras, un cuadro más grave. Lo que la investigación muestra es que estos trastornos surgen de la combinación de una vulnerabilidad de base con experiencias y condiciones de vida que la activan. Por eso se habla de un modelo biopsicosocial: factores biológicos, psicológicos y sociales que se entrelazan de manera distinta en cada historia.
Historia de vida y trauma
El segundo gran grupo de factores tiene que ver con la historia de cada persona. Vínculos familiares conflictivos, experiencias de abandono o de violencia y situaciones traumáticas a lo largo de la vida pueden afectar el desarrollo emocional y aumentar la vulnerabilidad a un trastorno grave. Cuanto más temprano ocurren, mayor suele ser su impacto en la forma de regular las emociones y de vincularse con los demás.
<p>Además, ciertos patrones de pensamiento —como la rumiación o la tendencia a interpretar las situaciones de forma negativa— no causan el trastorno por sí solos, pero pueden contribuir a mantener los síntomas. Es ahí donde intervenciones como la terapia cognitivo-conductual ayudan a identificar y modificar esos patrones.</p>
El contexto social
El entorno también cuenta. La Organización Mundial de la Salud señala que la pobreza, la exclusión, la violencia y la falta de acceso a servicios de salud mental aumentan el riesgo de padecer trastornos mentales y dificultan su tratamiento. En Argentina, las crisis económicas recurrentes y la desigualdad agregan una fuente de estrés sostenido. Y hay un factor cultural que pesa: la idea de «aguantar» sin pedir ayuda, que lleva a subestimar los síntomas y a consultar tarde. El estigma hacia los trastornos mentales refuerza ese silencio.
Y ahora, ¿qué hacemos?
Casi nunca se puede saber con certeza qué desencadenó un trastorno. En algunas historias pesará más lo biológico; en otras, un historial de abandono o de violencia. Pero, como plantea Mariana Yuvone, lo más importante no es encontrar un único porqué, sino qué hacer a partir de ahí.
<p>Preguntarse por el origen sirve para armar un mapa de la situación, y ese mapa orienta las decisiones: una consulta con psiquiatría, endocrinología o clínica médica para evaluar lo biológico; una terapia familiar o de pareja si los vínculos están muy afectados; un tratamiento psicológico para trabajar los síntomas y la historia de la persona. Cada profesional, desde su criterio clínico, va definiendo qué necesita esa persona en particular.</p>