Salud Mental Aplicada

Apuestas online: ¿un casino para chicos?

8 de octubre de 2024 · Editorial · Por Lic Mariana Yuvone

Con el celular, cualquier chico puede entrar a un casino. Mariana Yuvone explica qué es la ciberludopatía infantil, por qué crece y cómo prevenirla.

Adolescente sentado en la cama, concentrado en la pantalla de su celular

Hace algunos años, la idea de que un menor de edad pudiera jugar libremente en un casino nos parecía imposible. Sin embargo, con los dispositivos móviles y las aplicaciones de apuestas online, es cada vez más real y se convirtió en el eje de una nueva problemática que preocupa a profesionales y familias: la ciberludopatía infantil. La Lic. Mariana Yuvone explica por qué este fenómeno crece cada vez más, de qué se trata y cómo prevenirlo.

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Por qué la adolescencia es una etapa de riesgo

La ludopatía, la adicción a los juegos de azar, existe desde hace mucho. Lo nuevo es que hoy las apuestas están en el celular, y los chicos empiezan a apostar a los 12 o 13 años, aunque apostar sea ilegal para menores de 18. La adolescencia es una etapa especialmente vulnerable: el cerebro, que termina de desarrollarse alrededor de los 25 años, todavía tiene un freno débil para los impulsos y es muy sensible a la recompensa. A eso se suman la búsqueda de experiencias nuevas, la falta de límites y la falta de educación sobre el manejo del dinero.

<p>Las plataformas y los influencers que las promocionan venden una fantasía: ganar mucho, rápido, y vivir como millonario. Y todo ocurre a una velocidad enorme: en dos clics se puede perder una suma importante de dinero, y la necesidad de recuperarlo empuja a seguir jugando.</p>

Qué consecuencias trae

  • Deudas: muchos chicos se endeudan con compañeros o intermediarios para seguir apostando, o usan dinero de sus padres.
  • Salud mental: aparecen ansiedad, síntomas depresivos e irritabilidad.
  • Aislamiento: el juego se vuelve lo único importante y el chico deja amigos, deportes y actividades.
  • Problemas en la escuela: baja el rendimiento y la atención en clase.
  • Riesgo de suicidio: la culpa, la vergüenza y la desesperación por deudas que no puede resolver pueden llevar a un adolescente a sentir que no hay salida. Por eso es tan importante estar atentos.

Señales de alerta

  • Cambios en el comportamiento, el humor o los hábitos que se sostienen durante varios días.
  • Aislamiento más marcado de lo habitual y abandono de amigos o actividades.
  • Descuido de las responsabilidades y baja en el rendimiento escolar.
  • Dinero que se acaba o que no se sabe en qué se gastó.
  • Desesperanza y pérdida de interés por lo que antes le gustaba.

El rol de los adultos

El adulto no puede correrse de su lugar. Hay que perderle el miedo a las palabras «control» y «límites»: supervisar el celular y los movimientos de las billeteras digitales, poner reglas y hacer acuerdos no es invadir, es cuidar. También hay que meterse en el mundo del adolescente: saber a qué juega, qué contenido consume, a quién sigue en redes.

<p>Otro punto clave es hablar de dinero. En muchas familias fue un tema tabú, pero hoy los chicos manejan billeteras virtuales desde muy chicos. Explicarles cuánto cuestan las cosas, el esfuerzo que implica ganar dinero y el valor del ahorro es parte de la prevención.</p>

La prevención empieza en la infancia

El adolescente no nace en la adolescencia. Si la comunicación con los hijos empieza recién a los 14 años, llega tarde. El canal de confianza se construye desde la primera infancia: preguntar cómo les fue, escucharlos, estar disponibles. Un chico que confía en sus padres es un chico que, llegado el momento, va a contar que lo invitaron a apostar. Y los adultos también son modelo: en el uso del celular, del dinero y en los hábitos de toda la familia.

<p>La escuela también puede sumar, con charlas para los chicos y para las familias. No se trata de castigar, sino de acompañar y dar herramientas para decir que no. Porque las apuestas online no van a desaparecer: lo que sí se puede hacer es preparar a los chicos para enfrentarlas.</p>

La recuperación

Salir de una adicción al juego es un proceso que lleva tiempo, y cuanto más tiempo se sostuvo la conducta, más difícil es. Suele intervenir un psicólogo y, cuando hay mucha ansiedad, síntomas depresivos o impulsividad, también un psiquiatra. La abstinencia, porque el cerebro sigue pidiendo esa recompensa, se trabaja en el tratamiento. Y es clave el apoyo de la familia y de la escuela, la supervisión y la recuperación de hábitos saludables: volver a los amigos, al deporte, al descanso. Si como adulto no sabés cómo resolverlo, pedí ayuda: a la escuela, a un centro de salud o a un profesional.

Dónde pedir ayuda

  • SEDRONAR: 141, las 24 horas, para consumos problemáticos y adicciones.
  • Línea nacional de salud mental: 0800 999 0091.
  • Centro de Asistencia al Suicida: 135 (CABA y Gran Buenos Aires) o 0800 345 1435 (todo el país).
  • Ante una emergencia: 911.